Los arquitectos del cerebro infantil: construyendo cimientos sólidos
- Daniela Cal y Mayor Meyer
- 15 ago 2025
- 1 Min. de lectura
La primera infancia (0 a 6 años) es una etapa fundamental para el desarrollo del ser humano. Durante este periodo, el cerebro infantil crece a una velocidad increíble: entre el embarazo y los tres años de vida, se construye hasta el 85% de su estructura cerebral. Este crecimiento no solo determina el aprendizaje, sino también la capacidad emocional, social y física del niño.
Podemos imaginar el cerebro como una gran obra en construcción. Cada experiencia vivida —un abrazo, una canción, un juego— es un ladrillo que contribuye a la fortaleza de su estructura. El cuidado cariñoso y sensible funciona como el cemento que mantiene todo unido. Las interacciones que ofrecemos como padres o cuidadores, la calidad de los entornos y las respuestas a sus necesidades configuran los cimientos que sostendrán su vida futura.
Algunas estrategias para construir un cerebro saludable incluyen:
Brindar experiencias repetidas y significativas que estimulen la curiosidad y el aprendizaje.
Garantizar una alimentación adecuada, rica en nutrientes esenciales como omega-3, hierro y vitaminas.
Mantener rutinas de sueño reparador, fundamentales para la memoria y la regulación emocional.
Proporcionar apoyo y contención emocional frente a la frustración y los retos diarios.
Invertir tiempo y atención en estos primeros años es un regalo invaluable. Un niño con cimientos sólidos desarrollará habilidades complejas, resiliencia y bienestar emocional duradero. Cada acción que realicemos hoy deja huellas permanentes que acompañarán al niño a lo largo de su vida.




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