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Recoger los juguetes: cómo lograrlo sin peleas

¿Te ha pasado que el piso está lleno de juguetes y, cuando le pides a tu hija o hijo que los recoja, parece que no te escucha? Quizá terminas guardándolos tú, repitiendo la misma instrucción varias veces o sintiendo frustración porque parece una batalla que se repite todos los días.

Si esto te resulta familiar, no estás solo. Aprender a recoger los juguetes no es una habilidad con la que las niñas y los niños nacen. Es algo que necesitan aprender con tiempo, práctica y acompañamiento.

La buena noticia es que es posible enseñar este hábito sin recurrir a gritos o castigos, entendiendo primero qué puede estar ocurriendo detrás de esa resistencia.


¿Por qué a veces les cuesta guardar los juguetes?

Para los adultos, recoger puede parecer algo sencillo, pero para una niña o un niño pequeño implica muchas habilidades que todavía están en desarrollo.

Necesitan:

  • Detener una actividad divertida.

  • Cambiar de una tarea a otra.

  • Organizar objetos.

  • Mantener la atención.

  • Controlar los impulsos.

Además, cuando están profundamente concentrados en el juego, pasar repentinamente a recoger puede resultar difícil.

Esto no significa que sean flojos o desobedientes. Significa que todavía están aprendiendo.


Recoger los juguetes es una habilidad que se enseña

Así como nadie espera que un niño aprenda a leer sin ayuda, tampoco podemos esperar que aprenda hábitos de organización sin acompañamiento. Durante los primeros años, es normal que necesiten mucha guía. La meta no es que obedezcan inmediatamente, sino que poco a poco desarrollen la responsabilidad y la autonomía necesarias para hacerlo por sí mismos.


¿Cómo hacer que recoger los juguetes sea más fácil?


Anticipa el final del juego

Pasar de una actividad divertida a una tarea puede ser difícil.

En lugar de decir de repente "¡Guarda todo!", puede ser útil anticipar:

  • "En diez minutos vamos a cenar y será momento de guardar."

  • "Cuando termine esta canción, empezaremos a recoger."

Anticipar ayuda a que el cerebro infantil se prepare para la transición.


Divide la tarea en pequeños pasos

Un cuarto lleno de juguetes puede resultar abrumador.

En lugar de decir:

"Recoge todo."

Prueba con instrucciones más específicas:

  • "Primero guardemos los bloques."

  • "Ahora pongamos los libros en el estante."

  • "¿Me ayudas con los coches?"

Cuando la tarea parece más pequeña, suele ser más fácil empezar.


Acompaña en lugar de supervisar desde lejos

Muchas veces esperamos cooperación mientras damos instrucciones desde otra habitación.

Sin embargo, los niños pequeños aprenden mejor cuando los acompañamos.

Puedes sentarte a su lado y decir:

"Vamos a hacerlo juntos."

Con el tiempo, necesitarán menos ayuda.


*Un tip que personalmente me ayuda mucho es cantar con canciones como "A guardar" "Clean up" y hacerlo divertido.


¿Qué hacer si se niega a recoger los juguetes?

Es normal que algunas veces no quieran hacerlo. En esos momentos, los límites claros son importantes.

Por ejemplo:

"Es hora de cenar. Los juguetes que queden fuera los guardaré yo y mañana estarán descansando, así que no podremos jugar con ellos."

La clave está en cumplir con calma y sin entrar en discusiones.

No se trata de castigar, sino de ayudar a que las acciones tengan consecuencias relacionadas con lo que ocurrió.

Convierte recoger en una rutina

Las rutinas ayudan a que los hábitos se vuelvan más fáciles.

Algunas ideas son:

  • Recoger antes de la cena.

  • Guardar los juguetes antes de sacar otros nuevos.

  • Utilizar una canción especial para indicar el momento de ordenar.

  • Tener cajas o cestas accesibles y fáciles de usar.

Cuando algo ocurre de manera consistente, las niñas y los niños saben qué esperar y les resulta más sencillo cooperar.


Menos juguetes, menos estrés

A veces el problema no es la falta de cooperación, sino la cantidad de objetos disponibles.

Demasiados juguetes pueden hacer que recoger sea abrumador.

Reducir la cantidad visible y organizar por categorías puede facilitar mucho la tarea.

No es necesario tener todos los juguetes disponibles al mismo tiempo. Rotarlos periódicamente puede favorecer tanto el juego como el orden.


¿Y si siempre termino recogiendo yo?

Si esto ocurre, no significa que hayas fallado.

Aprender hábitos lleva tiempo y requiere muchas oportunidades de práctica.

La pregunta no es:

"¿Cómo consigo que recoja hoy?"

Sino:

"¿Qué habilidades estoy ayudando a desarrollar para el futuro?"

Porque el objetivo no es tener una casa perfectamente ordenada, sino acompañar a nuestras hijas e hijos a desarrollar responsabilidad, cooperación y autonomía.


Una idea para poner en práctica

La próxima vez que llegue el momento de guardar, prueba estas tres cosas:

  1. Anticipa con unos minutos de tiempo.

  2. Acompaña en lugar de solo dar la instrucción.

  3. Divide la tarea en pasos pequeños.

Con paciencia y consistencia, recoger los juguetes dejará de ser una lucha diaria y se convertirá poco a poco en una habilidad más dentro de las muchas que las niñas y los niños están aprendiendo.


Fuentes

  1. The Whole-Brain Child. Bantam Books, 2011.

  2. No-Drama Discipline. Bantam Books, 2014.

  3. Positive Discipline. Ballantine Books.

  4. Center on the Developing Child at Harvard University. Executive Function & Self-Regulation Skills Are Built Over Time.https://developingchild.harvard.edu/resources/inbrief-executive-function/

  5. American Academy of Pediatrics. HealthyChildren.org. Developing Responsibility in Children.https://www.healthychildren.org

 
 
 

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