Qué hacer cuando tu hijo tiene conductas desafiantes
- Daniela Cal y Mayor Meyer
- hace 3 días
- 2 Min. de lectura
Cuando un niño presenta conductas desafiantes de forma frecuente, muchos padres se sienten confundidos, frustrados o incluso culpables.
La buena noticia es que existen diferentes formas de apoyo que pueden ayudar a mejorar la situación, dependiendo de las necesidades de cada familia.

1. Realizar una evaluación diagnóstica
Si los comportamientos son muy intensos, frecuentes o afectan la vida escolar y familiar, puede ser útil realizar una evaluación neuropsicológica o psicológica.
Esta evaluación permite entender mejor qué está ocurriendo y descartar o confirmar la presencia de algún rezago, dificultad o neurodiversidad en el neurodesarrollo.
Con esta información es mucho más fácil saber qué tipo de apoyo necesita el niño.
2. Aprender nuevas herramientas de crianza
En muchos casos, aprender estrategias de crianza basadas en el desarrollo infantil puede generar cambios importantes en la dinámica familiar.
Las asesorías en crianza, cursos, pláticas y talleres ayudan a los padres a:
comprender mejor el comportamiento de sus hijos
aprender nuevas formas de poner límites
mejorar la comunicación familiar
acompañar el desarrollo emocional de los niños
Pequeños cambios en la forma de interactuar con los hijos pueden tener grandes efectos en su comportamiento.
3. Terapias para el niño
Dependiendo del caso, algunos niños pueden beneficiarse de terapias que les ayuden a desarrollar ciertas habilidades.
Por ejemplo:
terapia emocional
terapia de funciones ejecutivas
terapia sensorial
Estas intervenciones ayudan a fortalecer habilidades que el niño puede tener rezagadas.
4. Cuidar el bienestar de los padres
Criar a un niño con dificultades emocionales o conductuales puede ser muy demandante.
En algunos casos, los padres también pueden beneficiarse de apoyo psicológico para trabajar experiencias personales o creencias que dificultan la implementación de nuevas estrategias de crianza.
Cuidar el bienestar de los adultos es una parte fundamental del proceso.
5. Construir redes de apoyo
La crianza no debería ser una tarea solitaria.
Contar con familiares, amigos o profesionales que puedan ofrecer apoyo emocional o práctico puede ayudar a reducir el estrés y mejorar la dinámica familiar.
Las redes de apoyo permiten a los padres descansar, compartir experiencias y encontrar nuevas perspectivas.
6. Medicación como última alternativa
En algunos casos específicos, y siempre bajo supervisión médica, la medicación puede formar parte del tratamiento. Sin embargo, generalmente se recomienda considerar esta opción solo después de explorar otras estrategias de intervención y cuando existe un diagnóstico claro.
Si tu hija(o) presenta conductas desafiantes y te gustaría recibir orientación personalizada para saber cómo acompañarlo mejor, puedo ayudarte a través de una asesoría en crianza. Analizaremos tu situación familiar y te compartiré estrategias prácticas adaptadas a tu caso.
Si te interesa agendar una sesión, escríbeme por WhatsApp y con gusto te comparto la información. https://wa.me/message/LZYPQ4LFQKBVP1



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