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¿Por qué es importante que mamá y papá estén de acuerdo en la crianza?

¿Te ha pasado que le dices "no" a tu hijo e inmediatamente busca a su papá porque sabe que le va decir que sí? ¿O pones una consecuencia y el otro la cancela? ¿O que terminan discutiendo frente a sus hijos sobre cómo manejar una situación?


Las diferencias entre mamá y papá son normales. Ninguna pareja piensa exactamente igual y no existe una única manera correcta de criar. Sin embargo, cuando los adultos se contradicen constantemente o entran en rivalidad frente a los hijos, las niñas y los niños pueden sentirse confundidos e inseguros.


La buena noticia es que no es necesario estar de acuerdo en todo. Lo importante es trabajar como un equipo y transmitir mensajes consistentes que ayuden a los hijos a sentirse seguros.


¿Por qué es importante estar de acuerdo en la crianza?

Las niñas y los niños necesitan saber qué esperar de los adultos que los cuidan. Cuando las reglas y los límites son relativamente consistentes, se sienten más seguros y les resulta más fácil entender cómo funciona su mundo.

Cuando mamá y papá están de acuerdo en la crianza, los hijos suelen:

  • Sentirse más seguros emocionalmente.

  • Comprender mejor los límites y las expectativas.

  • Desarrollar mayor autocontrol.

  • Experimentar menos ansiedad y confusión.

  • Aprender formas saludables de resolver conflictos.

No se trata de pensar igual en todo, sino de ofrecer una base estable y predecible.


Estar de acuerdo en la crianza no significa ser idénticos


¿Es necesario estar de acuerdo en todo?

No. Es normal que uno de los padres sea más flexible y el otro más estructurado. Incluso puede haber diferencias en la manera de resolver problemas o acompañar las emociones.

Las diferencias no son el problema.

El problema aparece cuando esas diferencias se convierten en descalificaciones o contradicciones constantes delante de los hijos.

Por ejemplo: Mamá dice: "Hoy ya no habrá más televisión." Y papá responde: "Déjala un rato más, no tiene nada de malo." O uno establece una consecuencia y el otro dice: "No seas exagerado, yo no habría hecho eso." Cuando esto ocurre con frecuencia, las niñas y los niños reciben mensajes contradictorios y pueden perder claridad sobre los límites.


¿Qué consecuencias puede tener que los padres se contradigan?


Los niños necesitan coherencia para sentirse seguros.

Cuando perciben rivalidad o desacuerdos constantes entre los adultos, pueden aparecer:

  • Confusión sobre las reglas.

  • Mayor ansiedad e inseguridad.

  • Más rabietas y discusiones.

  • Resistencia para aceptar límites.

  • Luchas de poder más frecuentes.

  • Dificultades para desarrollar autocontrol.

Esto no ocurre porque los niños sean manipuladores. Simplemente intentan comprender cómo funciona su entorno y adaptarse a él.


¿Qué comportamientos pueden aparecer cuando mamá y papá no están alineados?


Buscar al adulto que probablemente dirá "sí"

Por ejemplo, si mamá dijo que no puede comer un dulce antes de cenar, el niño corre a preguntarle a papá.bNo lo hace porque quiera manipular, sino porque ha aprendido que las respuestas pueden ser diferentes.


Intentar enfrentar a un padre con el otro

Es común escuchar frases como:

  • "Papá sí me deja."

  • "Mamá siempre dice que no."

  • "Papá dijo que tú eres muy estricta."

Estas frases suelen ser una señal de que el niño necesita más claridad y consistencia.


Más discusiones y negociaciones

Cuando los límites cambian constantemente, es más probable que aparezcan:

  • Negociaciones interminables.

  • Protestas frecuentes.

  • Dificultades para aceptar un "no".

  • Mayor frustración ante los límites.


¿Qué hacer cuando no estamos de acuerdo?

Es normal que uno de los padres sea más flexible y el otro más estructurado. Incluso puede haber diferencias en la manera de resolver problemas o acompañar las emociones.
Es normal que uno de los padres sea más flexible y el otro más estructurado. Incluso puede haber diferencias en la manera de resolver problemas o acompañar las emociones.

Las diferencias no son el problema.

El problema aparece cuando esas diferencias se convierten en descalificaciones o contradicciones constantes delante de los hijos.

Hablar en privado y no frente a los hijos

Es completamente normal tener opiniones distintas.

Sin embargo, las conversaciones importantes conviene tenerlas en privado para evitar que los hijos se sientan atrapados entre los dos.

Apoyarse primero y conversar después

Si uno de los padres ya tomó una decisión, puede ser útil respaldarlo en ese momento y revisar el tema más tarde. Por ejemplo:"Ya escuchaste lo que dijo papá. Después mamá y yo hablaremos sobre ello." Esto transmite seguridad y evita que los hijos sientan que deben elegir entre uno u otro.


De acuerdo en la crianza: trabajar en equipo es más importante que hacerlo igual

No es necesario coincidir en todos los detalles.

Puede ser suficiente ponerse de acuerdo en aspectos importantes como:

  • Los límites relacionados con la seguridad.

  • Las rutinas y horarios.

  • El uso de pantallas.

  • La manera de responder a las rabietas.

  • Los valores que quieren transmitir.

Lo importante es que los hijos perciban que, aunque sus padres sean diferentes, forman un equipo.


También es posible reparar

Si alguna vez se contradijeron o discutieron frente a sus hijos, no significa que hayan causado un daño permanente.

Siempre es posible reparar.

Pueden decir algo como:

"Papá y mamá pensamos diferente en algunas cosas, pero estamos trabajando juntos para decidir qué es lo mejor para ti."

Este tipo de mensajes ayuda a recuperar la sensación de seguridad.


Una idea para poner en práctica

Esta semana, reserven unos minutos para conversar sobre una situación que suele generar desacuerdos.

Pregúntense:

  • ¿Qué valores queremos transmitir?

  • ¿Qué límites son realmente importantes para nosotros?

  • ¿Cómo podemos apoyarnos más frente a nuestros hijos?

Las niñas y los niños no necesitan padres perfectos ni que estén de acuerdo en todo.

Necesitan adultos que, aun con diferencias, sean capaces de respetarse y trabajar juntos.

Porque cuando mamá y papá se apoyan mutuamente, los hijos encuentran algo profundamente valioso: la seguridad de saber que cuentan con un equipo que los acompaña.


Fuentes

  1. Parenting from the Inside Out. TarcherPerigee.

  2. The Whole-Brain Child. Bantam Books, 2011.

  3. No-Drama Discipline. Bantam Books, 2014.

  4. Center on the Developing Child at Harvard University. Recursos sobre relaciones seguras y desarrollo infantil.

  5. American Psychological Association. Recursos sobre crianza y relaciones familiares.

 
 
 

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